Ya no se hacen tipos como Carlos Pumares | Televisión
Decía Umbral que la tragedia cotidiana del dandi es que casi nadie se entera de que uno ha llegado a ser único. El dandi se ha trabajado una personalidad original, despegada del gentío y de la mediocridad de su época, pero, como también vive entre el gentío, corre el riesgo de que nadie se entere de lo especial que es. Como este pensamiento le resulta insoportable, se pasea cual pavo real para que todo el mundo tome nota de que él no es uno más. La verdadera tragedia, para mí, empieza ahí: el deseo de llamar la atención es quizá…
