Perú: la vieja normalidad de ser el último en fútbol
Hace seis años, a mediados de noviembre, Perú amaneció unido y borracho. Su equipo de fútbol había clasificado a una Copa del Mundo tras una espera de casi cuatro décadas y por una noche dejamos de ser ese pueblo dividido en crisis permanente, al filo de la nada.Nos entregamos al éxtasis sin pudor. Brindamos con desconocidos. Cumplimos apuestas. Y nos fundimos en un abrazo irrepetible. La hazaña produjo una veintena de libros, un puñado de películas y comerciales, y una venta monstruosa de camisetas. Los magazines del mediodía se convirtieron en programas deportivos, y los programas deportivos por fin tuvieron…
