‘Serrines, madera de actor’ o cómo reírse de sí mismo | Televisión
Que un actor curtido en mil batallas desde aquella ya lejana Ópera prima, de Fernando Trueba, al Resines de hoy, protagonista absoluto de Serrines, madera de actor, sin olvidarnos de la sobria interpretación de la excelente La buena estrella, de Ricardo Franco, decida reírse de sí mismo y de todo lo que rodea al hipotético glamur de la vida de un artista, es un saludable ejercicio mental que permite desintoxicarse del tan habitual sentimiento trágico de la vida.El amor, la amistad, el periodismo, la vanidad que conlleva el oficio, la omnipresente y maléfica Hacienda, los responsables de las cadenas de…
