La sostenibilidad industrial avanza con firmeza en el Campo de Gibraltar. Moeve, empresa del sector energético y químico, ha destinado en el último año 81,1 millones de euros a mejoras medioambientales en sus centros operativos de San Roque, consolidando su apuesta por la transición ecológica en un contexto de creciente presión climática. Las acciones implementadas se enfocan en el uso eficiente de los recursos, la reducción de emisiones y el impulso a prácticas de economía circular, posicionando a la compañía como un actor clave en la transformación verde del tejido industrial andaluz.
Inversiones ecológicas con efecto directo
Del conjunto de fondos, se han dirigido 58,9 millones hacia el Parque Energético San Roque, mientras que la planta química de Puente Mayorga ha obtenido una partida de 22,2 millones. Esta inversión forma parte de un plan de largo alcance que, en los últimos tres años, ha destinado 172 millones de euros exclusivamente para iniciativas medioambientales en estas dos ubicaciones.
Uno de los pilares fundamentales del plan ha sido la gestión eficiente del agua. En 2024, el Parque Energético logró recircular 1,1 millones de metros cúbicos, lo que representa el 25,8 % del volumen total captado. Este esfuerzo permite reducir significativamente la dependencia de fuentes de agua dulce, una medida clave en zonas con estrés hídrico creciente.
Por su parte, la planta de Puente Mayorga ha logrado disminuir su consumo de agua en un 1,9 % con respecto al año anterior, alcanzando una reducción acumulada del 19,2 % en los últimos tres años. Ambos centros han cumplido con los límites de emisiones atmosféricas autorizados, destacando en el caso del Parque Energético los niveles mínimos históricos de dióxido de azufre (SO₂).
Fabricación más ecológica y reducción de desechos
La estrategia de Moeve se apoya en su programa corporativo orientado a la sostenibilidad, que promueve la innovación en productos con menor impacto ambiental. En esta línea, la planta de Puente Mayorga ha lanzado al mercado el producto NextLab Low Carbon, diseñado para la fabricación de detergentes con una huella de carbono reducida, lo que abre nuevas oportunidades en los mercados europeos y asiáticos.
La empresa ha mejorado sus métodos de valorización de desechos. En el Parque Energético, la producción de desperdicios ha disminuido un 19,2 % en un período de tres años, mientras que en Puente Mayorga, esta reducción llega al 30 %. Asimismo, se ha conseguido un avance significativo en el tratamiento de efluentes: durante 2024, se descargaron al mar 2,3 millones de metros cúbicos de aguas residuales, lo que representa un 31,7 % menos que en 2022 y está muy por debajo de los límites permitidos.
Eficiencia energética como estándar
Ambos establecimientos disponen de la certificación ISO 50001, que respalda un sistema de administración centrado en la mejora constante de la eficiencia energética. Este aval asegura que se implementan acciones específicas para optimizar el consumo de energía, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y utilizar eficazmente los recursos disponibles en el proceso industrial.
Estas medidas no solo cumplen con una obligación regulatoria, sino que también demuestran una visión estratégica que sitúa la sostenibilidad como eje central de la actividad industrial. Disminuir el uso de energía y mejorar los procedimientos son esenciales para progresar hacia una industria con menor dependencia de combustibles fósiles y que esté más en sintonía con los objetivos de descarbonización.
Claridad y acreditaciones ecológicas
Los logros obtenidos por Moeve cuentan con el respaldo de certificaciones de prestigio a nivel europeo, como la ISO 14001 y el EMAS. Este último, que es de participación voluntaria, fomenta una mejora continua en el rendimiento ambiental y mayor claridad hacia el público y las partes interesadas.
La terminal marítima del Parque Energético también ha sido evaluada conforme a los estándares establecidos por Puertos del Estado, lo que refuerza la coherencia ambiental de la compañía en toda su cadena logística.
Formación en medio ambiente y protección de la diversidad biológica
A través de la Fundación Moeve, creada en 2016, la empresa impulsa proyectos educativos y de conservación en su entorno de operación. Uno de los ejemplos más relevantes es la Estación Ambiental Madrevieja, un espacio natural rehabilitado en San Roque donde se protege un humedal y se desarrollan programas para la recuperación de especies autóctonas, como la lechuza común y el galápago europeo. Más de 14.700 personas han visitado este enclave, que funciona como centro de educación e investigación ambiental.
Una hoja de ruta hacia la sostenibilidad industrial
Con estas iniciativas, Moeve reafirma su dedicación a encabezar la transformación hacia una industria más sostenible en Andalucía. La inversión ecológica en San Roque no solo simboliza un avance sólido en la transición energética, sino que también es una aportación concreta hacia la autonomía energética del sur de Europa. La empresa continúa su compromiso con una economía circular, de bajo carbono y que pone énfasis en la innovación, con el propósito de crear valor ambiental, económico y social en las áreas donde realiza sus actividades.
