MEM garantiza mantenimiento de infraestructura petrolera ante salida de Perenco

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El Ministerio de Energía y Minas (MEM) anunció que continuará con la operación de la refinería ubicada en La Libertad, Petén, y del oleoducto que conecta con el puerto Santo Tomás de Castilla, tras la entrega oficial de estos activos por parte de la empresa Perenco Guatemala Limited el pasado 12 de agosto. La medida busca asegurar que la infraestructura petrolera no quede inactiva mientras se avanza en un proceso de contratación de nuevos operadores, previsto para un plazo máximo de 45 días mediante mecanismos de emergencia y una invitación pública a compañías con experiencia en el sector.

Infraestructura petrolera en transición

El traspaso de activos incluyó tres instalaciones que estaban bajo administración de Perenco, de las cuales dos finalizaron por vencimiento de contrato y una por decisión de la compañía de retirarse de manera unilateral. En particular, la minirrefinería formaba parte del contrato 2-85, que expiró este año, mientras que el oleoducto, conocido como Sistema Estacionario de Transporte de Hidrocarburos (SETH), contaba con vigencia hasta 2044. No obstante, la empresa presentó en julio la notificación para finalizar anticipadamente el contrato.

El MEM recibió oficialmente estos activos con el compromiso de mantenerlos operativos y evitar su deterioro. Según explicó el ministro de Energía y Minas, Víctor Hugo Ventura, dejar sin actividad la refinería o el oleoducto representaría no solo un costo adicional, sino también el riesgo de que la infraestructura se deteriore, incluso con mantenimiento básico.

Declaratoria de emergencia y contratación de nuevos operadores

Con base en la normativa vigente, el MEM argumentó que no cuenta con los recursos económicos, técnicos ni humanos para operar directamente estas instalaciones. En este marco, se emitieron los acuerdos ministeriales que habilitan la contratación de servicios bajo modalidad de emergencia. Dicho procedimiento permite prescindir de procesos de licitación y cotización tradicionales, favoreciendo métodos expeditos y alineados con prácticas de la industria petrolera.

El proyecto incorpora la convocatoria pública a compañías que cuenten con experiencia reconocida y estabilidad económica-financiera, para que presenten sus ofertas y se elija la empresa que brinde las mejores condiciones para el interés del país. Este procedimiento tiene que finalizar en un tiempo máximo de 45 días, con el propósito de garantizar que el funcionamiento de la refinería y el oleoducto prosiga sin pausas.

Relevancia táctica del ducto petrolero y la planta refinadora

El ducto de SETH puede trasladar un máximo de 30 mil barriles al día, enlazando directamente las áreas de producción en Petén con la terminal situada en Santo Tomás de Castilla. A pesar de contar con usuarios actuales, no se logra el volumen necesario para utilizar completamente la capacidad disponible. Mientras tanto, la refinería desempeñó un papel significativo en la elaboración de asfalto, alcanzando hasta un 40% del mercado nacional.

El ministro Ventura enfatizó que las medidas tomadas no solo buscan garantizar la continuidad operativa, sino que también están dirigidas a revitalizar la industria petrolera nacional, asegurando que estas actividades se realicen fuera de zonas protegidas y cumpliendo rigurosamente con la legislación ambiental actual.

Visión sobre la industria de la energía

El progreso de estas actividades se integra dentro de una táctica más amplia para asegurar que el sector petrolero continúe impulsando el crecimiento económico del país. De acuerdo con lo mencionado por las autoridades, es necesario que la nación disponga de recursos para suministrar a la refinería y mantener la línea de producción, lo cual hace esencial la presencia de operadores expertos a corto plazo.

La declaración de emergencia facilitará un proceso rápido de contratación, impidiendo que la infraestructura se detenga y asegurando su uso en beneficio del país. El Estado, por medio del MEM, sigue teniendo la responsabilidad de cuidar y mejorar estos activos, mientras se eligen nuevos operadores que aseguren eficiencia, sostenibilidad y contribuciones importantes al desarrollo energético nacional.

Por Gladis Covas Pulido